Los ejercicios respiratorios que combaten el coronavirus y reducen sus efectos

Estos ejercicios respiratorios ayudan a recuperar la capacidad pulmonar y previenen ante un posible rebrote

Un centro de fisioterapia
La fisioterapia respiratoria ayuda a recuperar la capacidad pulmonar| Pixabay

El COVID-19 ha causado secuelas importantes a nivel respiratorio debido al inmovilismo porque al no oxigenarse bien la sangre, los músculos han perdido fuerza. Los ancianos han sido los más damnificados y los que sufren los estragos del coronavirus.

El equipo médico de la residencia Ballesol Príncipe Vergara de Madrid han llevado a cabo una serie de ejercicios de fisioterapia respiratoria que realizan a diario con sus pacientes para recuperar su capacidad pulmonar y también como método de prevención.

Sin embargo, para que este entrenamiento sea efectivo, el personal sanitario debe trabajar diariamente unos 20 minutos con los residentes, teniendo en cuenta su capacidad pulmonar y el grado de afectación respiratoria, explica Carlos Ibáñez, fisioterapeuta de la clínica madrileña.

El equipo sanitario de la residencia madrileña considera que estos ejercicios son fundamentales para prevenir las consecuencias del COVID-19. «No esperemos a que pase algo para actuar, actuemos hoy porque la prevención es el mejor antivirus», asegura Francisco J. Paz, coordinador del programa Reactivate. A lo que añade que «hasta cinco años podrían durar las secuelas respiratorias si no se tratan con un correcto tratamiento de fisioterapia respiratoria».

Ejercicios esenciales para combatir el coronavirus

Los tres ejercicios vitales que aconseja el fisioterapeuta Carlos Ibañez son:

  1. Respiración con labios fruncidos: Esta actividad reduce la sensación de dificultad respiratoria. Consiste en coger aire por la nariz. Posteriormente, hinchamos los pulmones y aguantamos el aire durante dos o tres segundos. Acto seguido, soplamos lentamente.
  2. Inspirómetro incentivado. Se utiliza para realizar respiraciones largas y profundas. Con ello se consigue un aumento del volumen pulmonar. El ejercicio se basa en coger aire con las manos en el abdomen, y expulsarlo todo mientras las manos empujan el abdomen para vaciar bien los pulmones. Una vez soltado el aire, absorbemos como si fuera una pajita manteniendo el nivel de inspiración.
  3. Aumento del flujo espiratorio: Esta práctica se fundamenta en realizar un aumento del flujo espiratorio con variación de volumen y duración de la exhalación. Este ejercicio es muy sencillo ya que se trata de llenar de aire los pulmones respirando por la nariz y luego expulsar este aire como si quisiéramos empañar de vaho un cristal.

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