Lionel Messi sujetando uno de sus balones de oro, en la ceremonia en Paris del año 2019

El desconocido síndrome que sufre Messi y que ahora puede agravarse

No hay vuelta atrás. Leo Messi se va del Barcelona y preocupa que ahora su enfermedad vaya a peor

Mucho se ha cuestionado sobre el síndrome que sufre Leo Messi. Mientras unos lo sostienen, otros lo refutan. El antiguo capitán del Fútbol Club Barcelona padece el Síndrome de Asperger. 

Esta dolencia, apodada como el síndrome de la genialidad, es un trastorno del desarrollo. Los que la padecen tiene dificultad en cuanto a la concentración. Solo pueden poner el foco en un objetivo; en el caso de Messi, el fútbol.

Tres periodistas aseguraron la veracidad del síndrome del argentino. En cambio, algunos profesionales del campo de la psicología y de la psiquiatría se negaron a creerlo. 

Según el comunicador argentino, Ernesto Morales, el síndrome de Messi le llevó al estrellato. El futbolista cosechó 453 goles en 531 partidos con el equipo azulgrana. Un hecho que marcó historia en el club. 

Leo Messi fue apodado como el goleador histórico del club barcelonés y de la Liga Española, cuando aún no había superado la adolescencia. 

En palabras de Ernesto Morales, la capacidad de obedecer de Messi era un rasgo de este síndrome. El joven hacía a pies juntillas lo que su padre le aconsejaba. 

Jorge Messi animó a su hijo a que se centrara en jugar, el resto de quehaceres se los gestionaría él mismo. De hecho, el padre de Messi se convirtió en su representante cuando el argentino comenzó su carrera profesional en el mundo futbolístico. 

Ahora que el capitán no ha llegado a un acuerdo con el club para renovar el contrato, deberá estudiar nuevos caminos. Hasta la fecha se desconoce qué equipos baraja el archiconocido futbolista para continuar su profesión. 

Tan siquiera se sabe si él lo gestionará o lo dejará en manos de su padre, como años atrás. La enfermedad del jugador le podría pasar factura ante su nuevo futuro.  

Actitudes de Messi que confirman su dolencia

El muchacho del Rosario era un niño travieso, según cuentan quienes le conocieron en aquella época. Había quien le etiquetaba de un menor autista, otros de tímido,... 

Una de las profesoras del colegio, Silvana Suárez, aseguraba que Messi tenía problemas de habilidades sociales. Tampoco escuchaba en clase porque solo le preocupaba salir a jugar con el balón. 

Cuando llegó al Barcelona, Messi no se esforzaba en hacer amigos. El jugador del Barça Junior se alejaba del bullicio para jugar él solo con la pelota, mientras escuchaba música. Incluso, después de terminar el entrenamiento. 

Esta actitud solitaria es un rasgo característico más de quienes padecen el Síndrome de Asperger. En el caso del argentino, la patología le ayudó a centrarse en lo que mejor sabía hacer: jugar al fútbol. 

El síndrome de Messi que el Barcelona conoció desde el principio

Lionel Messi se convirtió en una gran inversión para el Fútbol Club Barcelona. Hace 21 años, La Masia apostó por un joven de 13 años que prometía como estrella futbolística, pero padecía algo que ellos desconocían.

Con la idea de sacar lo mejor de él en el campo de fútbol, el club costeó el tratamiento. Los problemas de salud que sufría la futura estrella que, con 9 años, pudieron haber puesto en jaque su carrera profesional. 

Messi tenía una deficiencia en los niveles de la hormona del crecimiento. Esto implicaba que el argentino no llegaría a los estándares de estatura media. 

Además, se cansaba en exceso y demasiado rápido cuando debutaba con el club que le vio nacer; el Newells Old Boys de Rosario en 1994. De igual modo, era una persona débil físicamente porque se lesionaba con facilidad. 

El doctor que le diagnosticó la enfermedad, Diego Schwarzstein, le pautó inyecciones. Este tratamiento que ayudaría en el desarrollo natural del jugador era muy caro. 

Messi y sus padres conocían el potencial del argentino. Aceptaron la solución y el niño estuvo inyectándose el medicamento en las piernas durante años. Alguno de esos años, la familia estuvo amparada por el club azulgrana, ya que le costeó las inyecciones.  

Messi se convirtió en una apuesta certera para el Barcelona. Su larga lista de éxitos lo corroboran, a pesar de las dolencias que padece el jugador. Ahora, el futbolista deberá seguir creciendo lejos del equipo que le vio crecer.