Jaime Ostos y María Angeles Grajal

El coronavirus casi acaba con un conocido torero español: pesa sólo 46 kilos

El extorero ha vencido al coronavirus, pero todavía le quedan grandes secuelas

El 2020 se ha convertido en una verdadera pesadilla para la humanidad, debido a la pandemia global que ha transformado el mundo, el llamado COVID-19 o coronavirus. Para la familia Ostos, el 2020 será también el peor año de sus vidas, y es que, el patriarca de la familia, el ex torero Jaime Ostos ha sufrido el coronavirus.

Fue el pasado nueve de mayo cuando los medios de comunicación se enteraron de que Jaime Ostos había padecido esta enfermedad. A través de las redes sociales, su hijo Jacobo Ostos anunció a sus seguidores que su padre se había recuperado del Coronavirus. En su cuenta de Instagram, el joven ‘DJ’ aseguraba estar feliz por la vuelta a casa de su padre. «Nunca un 'negativo’ me hizo tan feliz! Te esperamos en casa Papá Ostos Grajal».

Los efectos del Coronavirus en Jaime Ostos

Jaime Ostos ya se recupera en su domicilio tras haber permanecido en un hospital varias semanas. Su esposa la doctora María Ángeles Grajal ha pasado unas semanas de verdadera angustia debido a la delicada salud del torero.

Los signos de la enfermedad son evidentes en el torero. El CoronaVirus le hizo adelgazar tanto, que su peso no llega a los cincuenta kilos. Su mujer, la doctora Grajal ha revelado al periodista José de Santiago que su marido se quedó en apenas 46 kilos «pero ya comienza a alimentarse mejor y espero que vaya recuperando, poco a poco su peso normal. Lo hemos pasado muy mal, pero ahora ya descansa en casa y le veo muy animado. Ten en cuenta que, a sus 89 años, era un paciente de riesgo. Su fortaleza es increíble».

Su última aparición pública

La última vez que apareció públicamente Jaime Ostos fue el pasado verano, cuando se le vio acompañado por su esposa, María Ángeles Grajal, en un acto de la Asociación Española contra el Cáncer. En este evento, el torero ya presentaba claros signos de desmejoramiento, teniendo que apoyarse de unas muletas para poder andar.

A finales del año pasado, Ostos fue ingresado como consecuencia de un edema pulmonar, una enfermedad que le mantuvo casi tres meses ingresado. Afortunadamente, el torero pudo disfrutar de las navidades junto a su familia.


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