Lotería de Navidad, Niños de San Ildefonso

Escándalo en la Lotería de Navidad: desaparecen más de 50 premios cantados

La Lotería de Navidad vuelve a estar bajo sospecha tras la reclamación de un grupo de usuarios

La Lotería de Navidad vuelve a estar bajo sospecha. En esta ocasión, el motivo de queja procede de un grupo de personas. Denuncian que sus números fueron cantados durante el sorteo, pero no aparecen en las listas oficiales, lo que impide que puedan cobrarlos.

Al parecer, uno de los presuntos 'agraciados' había comprado 52 décimos del número 59 395. Escuchó como lo cantaban el pasado 22 de diciembre los niños de San Ildefonso. Para su alegría, había conseguido una pedrea.

El problema fue cuando acudió a la administración y le negaron el pago de dicho premio, algo que le resultó muy extraño. El que sí había conseguido un pellizco fue el 59.393.

Primer plano de la bola de la loteria de el Gordo de navidad, sujetada por la mano de un niño de San Ildefonso
La Lotería de Navidad, bajo sospecha por cantarse números que no aparecen en las listas oficiales. | GTRES

Oficialmente no había salido dicho número del bombo de la Lotería de Navidad. Se trataría de un error de los niños que lo cantaron, pero los perjudicados lo consideran toda una estafa.

Después de denunciar esta situación han comprobado que no son los únicos afectados. Y es que habría unos 56 números que estarían en una situación muy parecida.

Los responsables del sorteo aseguran que todo se hace bajo el control de un notario. La justificación que dan es que cuando estas cifras no aparecen en la lista oficial es porque se han mencionado por error.

Nuevo lío en la Lotería de Navidad

Los abogados de los agraciados con estos décimos consideran que existe un vacío legal en este sistema, que no funciona con total garantías. De hecho, han presentado una reclamación administrativa por los 56 casos detectados.

Dos niñas de San Ildefonso cantando un premio con las bolas en la mano
Sorteo de Lotería de Navidad. | Europa Press / Eduardo Parra

El funcionamiento de los números premiados es muy sencillo. Disponen de una mesa auxiliar que se encarga de verificar tanto el premio como el número en cuestión. Una vez que se completa una tabla, vuelven a ser revisados los premios mayores por la mesa de presidencia.

Cuando finaliza el sorteo es cuando se confirman los números y premios de las distintas tablas. Para concluir, la Fábrica de Moneda y Timbre repasa de nuevo las cifras para poder elaborar la lista definitiva.

Otro caso muy similar en el sorteo de la Lotería de Navidad afectó a una empresa de Viladecans. En su caso, habían cantado el 29 281, que fue adquirido en la administración de La Bruixa d'Or de Sort. Pensaban que les correspondería un premio de 100 euros al décimo.

En total habían adquirido 74 boletos para el 22 de diciembre que fueron repartidos entre los trabajadores y la familia. Detectaron el fallo cuando se personaron en una oficina para cobrarlo. Se les informó de que no tenía ningún tipo de premio, algo que les molestó mucho.

No tardaron en poner una reclamación ante Loterías y Apuestas del Estado, sin descartar recurrir a la vía judicial.

La Lotería de Navidad, condicionada a los errores humanos

La misma situación fue detectada por los clientes del punto de venta Ormaechea de Bilbao. Al principio sus décimos de la Lotería de Navidad aparecían premiados en los buscadores, pero nadie se los pudo pagar. No estaban en las listas oficiales que publica el organismo de sorteos.

Insisten en que se tratan de errores humanos. Durante una jornada, como la del 22 de diciembre, se cantan miles de números, y posiblemente se den muchos casos así.

Administración de lotería
El fallo en la Lotería de Navidad lo detectaron cuando fueron a cobrar el premio. | Cedida

Lo que realmente importa es el número que salga en la bola, no el que mencionen los niños de San Ildefonso durante el acto. Aseguran que no es posible dar el premio por duplicado.

Lo más probable es que este pequeño fallo de la Lotería de Navidad quede en una simple anécdota. El problema es que a los posibles afortunados no les ha hecho demasiada gracia la cuestión. Están dispuestos a recurrir a los tribunales para cobrarlo.