El chef catalán Jordi Cruz en el programa 'MasterChef'

Sale a la luz el oscuro pasado de Jordi Cruz: él no lo niega

Un niño rebelde que apuntaba a futuro delincuente en sus años de juventud

Es joven, es guapo, y además es un profesional de éxito  de reconocido prestigio en su campo. Y desde su participación en el éxito televisivo "Masterchef" también es uno de los rostros más conocidos de la pequeña pantalla.

En su papel de juez del popular concurso culinario Jordi Cruz  ha entrado en los hogares de media España. Su personalidad no ha dejado indiferente a casi nadie. Es el más estricto de todos los componentes del jurado que evalúa los platos cocinados por los concursantes. Sus ácidos comentarios causan pavor entre los aspirantes a cocinero y asombro y regocijo entre la audiencia.

Cualquiera podría pensar que con ese carácter no hubiese roto un plato en su vida. Nada más lejos de la realidad. Antes de triunfar en el mundo de los fogones y obtener una estrella Michelín  tuvo  un pasado rayando en la delincuencia.

Una infancia complicada y una actitud rebelde

Cruz es elmenor de seis hermanos y desde muy pequeño dio graves quebraderos de cabeza a sus progenitores. En una ocasión robó diez mil pesetas a su madre para invitar a chucherías a sus compañeros en el colegio.

En otra ocasión provocó un incendio en el campo junto a sus hermanos. Probablemente el episodio más grave que protagonizó antes de reconducir su vida en el negocio de la alta cocina fue el robo de unos neumáticos. Por este hecho llegó incluso a ser detenido por la policía.

Salvó su vida gracias a la paciencia de su madre

Con esos antecedentes y una actitud tan rebelde cualquiera hubiese apostado por un futuro complicado para Jordi Cruz. Pero el destino no está escrito y rectificar es de sabios.

Gracias a la inestimable ayuda de su madre  y a su apoyo incondicional se introdujo en el mundo de los fogones. Allí aprendió que la paciencia el esfuerzo y el gusto por el trabajo bien hecho son las mejores herramientas  para triunfar en la vida.

Poco a poco fue subiendo escalafones en el mundo de la restauración hasta llegar a los más alto. El último escalón de su carrera fue aceptar el papel de juez estricto y malvado en "Masterchef". Ahora triunfa en televisión hablando de lo que más le apasiona y aterrorizando a los pobres incautos  que se someten a sus evaluaciones.