Ya hay condena para 'La Manada' por el caso de Pozoblanco

Penas menores a las solicitadas por la fiscalía

Montaje con las fotos individuales de los cinco miembros de 'La Manada'
Los cinco miembros de "La Manada" | Agencias

Ya tenemos sentencia judicial por el caso de "La Manada" en Pozoblanco.

Cuatro de los cinco miembros del tristemente célebre grupo de violadores múltiples que se hacían llamar "La Manada" pasarán otro año y medio más en prisión. La justicia los condena por un delito de abuso sexual a una joven.

Los hechos ocurrieron en la localidad de Pozoblanco, provincia de Córdoba. Habrá que sumarle a esta pena otros dieciséis meses más por un delito contra la intimidad de la víctima. La razón son las imágenes que le grabaron a la joven en su propio vehículo cuando estaba en estado de embriaguez.

Menos de lo que solicitaba la fiscalía

El ministerio fiscal pedía una pena de seis años de prisión. Dos por un delito de abusos sexuales y cuatro por un delito contra la intimidad. También pedía una indemnización para la joven de 10.500 euros.

Los condenados son José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, Jesús Escudero y Antonio Manuel Guerrero.

Los cuatro deberán sumar estas penas a los 15 años que ya están cumpliendo en la cárcel por violación grupal a una joven de 18 años en los sanfermines de Pamplona de 2016.

Qué fue lo que hicieron

Sucedió el 1 de mayo de 2016. La investigación no se puso en marcha hasta que los miembros de "La Manada" no fueron detenidos por violar a una joven en Pamplona dos meses después.

Durante el proceso de instrucción la Policía encontró en sus teléfonos móviles dos vídeos en los que se podían ver los "tocamientos" de los jóvenes a una chica "dormida o inconsciente". 

La víctima de los abusos estaba en asiento posterior de un coche entre Jesús Escudero y Alfonso Jesús Cabezuelo. Antonio Manuel Guerrero conducía y el que grababa era José Ángel Prenda. Los vídeos se distribuyeron en varios grupos de WhatsApp

En esos grupos aparecen mensajes del tipo: «¿Está muerta o qué?». «Madre mía, ¿qué le echasteis a la chavala?» o «Es otra Marta del Castillo» y otros parecidos claramente vejatorios y humillantes.

Los ahora condenados aseguraron durante el juicio que no recordaban nada de lo que se veía reflejado en las imágenes y se declararon inocentes. Todos se acogieron a su derecho a no declarar.

Ahora la justicia ha vuelto a condenarlos y parece que van a pasar muchos años antes de que puedan volver a poner un pie en la calle.


Comentarios

envía el comentario