Marcos Garrido, Hugo Millán y Dean Berta

Marcos, Hugo y Dean: tres sueños truncados con menos de 15 años

La sucesión de muertes de pilotos inexpertos en el asfalto reaviva la polémica sobre la competición

El mundo del motor sigue conmocionado por la muerte del piloto español de 15 años Dean Berta Viñales. El primo de Maverick Viñales perdió la vida el pasado fin de semana mientras corría en el circuito de Jerez. La tragedia ha reabierto el debate sobre el peligro de dejar competir a niños en estas categorías.

El veterano piloto italiano Michel Fabrizio desató la polémica con unas duras palabras: “Demasiados pilotos, con poca o incluso muy poca experiencia, quieren imitar a Marc Márquez, emular sus hazañas arriesgando cada centímetro”. Ahora se cuestiona si estos niños deben poder correr a 190 km/h.

En solo dos años han perdido la vida tres pilotos españoles que no superaban los 15 años. A la muerte de Dean se suman la de Marcos Garrido, el 24 de marzo de 2019, y la de Hugo Millán, el 25 de julio de 2021. A ellos hay que añadir también la muerte de Andreas Pérez, fallecido en 2018 con 14 años.

Parece que la federación de motociclismo ya ha reaccionado y se buscan soluciones para atajar esta sangría. Se podría aumentar la edad mínima para competir, o reducir el número de pilotos en la parrilla. Pero lo que ya no se podrá borrar son las tragedias que en apenas unos años han sembrado de dolor el deporte español.

La muerte de Andreas Pérez

El primero en la sucesión de estas prematuras muertes fue Andreas Pérez, nacido en Mollet del Vallès (Barcelona) en 2003. No había cumplido los 15 años cuando murió durante una carrera del Mundial Junior de Moto3 en Montmeló. Cayó en la quinta vuelta debido a un choque y fue accidentalmente atropellado por otro piloto.

Andreas se subió a la moto por primera vez con 3 años, y ya no la soltó más. Vivía con su familia en Mollet, muy cerca de circuito de Cataluña. Comenzó a competir a los 7 y cosechó un éxito precoz, ya que a los diez años se hizo con el Campeonato de Cataluña. Empezaron a hablar de él como una de las jóvenes promesas del motor.

Su sueño quedó truncado el 11 de agosto de 2018, en el asfalto del circuito que mejor conocía. El accidente le provocó graves daños cerebrales, y aunque llegó con vida al hospital acabó muriendo horas después. "Hemos perdido un gran piloto, pero sobre todo una gran persona", afirmaron en su equipo.

Marcos Garrido, la fatalidad del niño prodigio

Pocos meses después de la pérdida de Andreas, el motociclismo español se volvió a vestir de luto. Marcos Garrido, natural de Rota, perdió la vida con solo 14 años cuando corría en el circuito de Jerez. Fue en la vuelta 6, cuando cayó en una zona de gran velocidad y fue irremediablemente atropellado por un compañero.

La moto que venía por detrás le golpeó en el cuello y en el tórax, dejándolo herido de mucha gravedad. Llegó al hospital con vida, pero los médicos informaron a su familia que estaba en estado crítico. Con él murió un niño prodigio de las motos, que ganó su primer campeonato con solo 6 años.

Se subió a la moto con solo 2 años, y era tan talentoso que empezó a escalar rápidamente de categoría. Marcos murió en la misma prueba en la que ha perdido la vida recientemente Dean Berta, la Supersport 300. "Una desgracia para el deporte, y una irreparable tragedia humana", dijeron en su localidad.

Hugo Millán, adiós a un joven talento

El piloto valenciano Hugo Millán también tenía 14 años cuando dejó su vida en el asfalto. Fue el pasado 25 de julio, en el circuito Motorland de Alcañiz. Se vio envuelto en un accidente múltiple, quedó tendido en el suelo y fue atropellado por uno de los motoristas que venían detrás.

Hugo se había forjado como joven promesa del motociclismo en la escuela de pilotos del circuito de Cheste, también llamada Cuna de Campeones. Llevaba las motos en la sangre, ya que solía viajar a los circuitos con sus padres, su hermano y sus dos perros en una furgoneta. Soñaba con ser Marc Márquez y ganar el mundial.

Su muerte causó una profunda consternación en la Cuna de Campeones, donde habían seguido de cerca su meteórica progresión. Claro que detrás del piloto estaba la persona, un niño cuyos sueños quedaron segados por la tragedia. "Le recordaremos siempre por su sonrisa, amabilidad, gran corazón y profesionalidad", dijo su escuela.

Dean Berta Viñales, la última tragedia

Apenas recuperados de la tragedia de Hugo Millán, el mundo del motor se despidió este pasado fin de semana de Dean Berta Viñales. El joven piloto de 15 años cayó en la primera curva del circuito y fue atropellado por varios pilotos que venían detrás. Fue trasladado con vida al centro médico, pero acabó muriendo por las lesiones.

Dean Berta pertenecía a una saga muy ligada al motor, ya que era primo de Maverick Viñales y su abuelo también era piloto. Era su abuelo quien le llevaba a todas las carreras siendo solo un niño. En los últimos años había experimentado una fulgurante progresión, y estaba lleno de sueños por cumplir.

"Extrañaremos enormemente su personalidad, entusiasmo y compromiso. Todo el mundo de las carreras de motos te echará de menos", fue el mensaje de la organización. Su novia Rebecca también se despidió de él con una emotiva carta: "Qué injusta es la vida, te echaré de menos".  

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