Imagen de un buceador

Mario, el sargento que mañana cumple 23 años y ha desaparecido en unas prácticas

El malagueño residente en Melilla participaba en un curso de buceo de asalto del Ejército

Mario Quiróz Ruiz cumplirá mañana, 15 de octubre, 23 años. Este militar malagueño, sargento de la Comandancia General de Melilla, está desaparecido desde la madrugada del pasado 12 de octubre. Le perdieron el rastro durante unas prácticas de buceo en el pantano de El Grau, en Huesca.

La preocupación crece y las esperanzas se desvanecen a medida que pasan las horas. El jefe del operativo de rescate advierte de las dificultades: “No sabemos el lugar exacto donde se perdió”. Lo buscan con cámaras subacuáticas y un robot militar a más de 50 metros de profundidad.

Práctica de buceo militar

El suboficial se perdió durante una práctica de Buceo de Asalto programada por Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros nº 12, con base en el cuartel zaragozano de Monzalbarba. El militar está destinado en el Regimiento de Ingenieros nº 8, en Melilla.

Las prácticas permiten a los participantes perfeccionar las habilidades adquiridas en el  Curso de Buceador Elemental del Ejército. En el curso, los aspirantes adquieren unas primeras nociones básicas de buceo militar. Y es en las prácticas donde pueden ejercitar lo aprendido durante el curso teórico.

En esas prácticas se realizan inmersiones con aire a 50 metros de profundidad, además de búsquedas, trabajos a pequeña escala y reconocimientos de obra viva. A través de ellas reciben la preparación táctica, técnica y física que se necesita para cumplir las misiones de los buceadores del Ejército de Tierra en el medio acuático.

Los buzos en prácticas aprenden a planear y coordinar operaciones de buceo y a utilizar embarcaciones del Ejército, y pueden instruirse con equipos de circuito cerrado. En uno de esos aprendizajes es donde ha desaparecido el sargento Mario Quirós. El militar estaba realizando las prácticas en el embalse oscense de El Grau.

No hay indicios sobre su paradero

En las últimas horas, la Comandancia General de Melilla ha emitido una nota en la que confirma la desaparición del sargento. Los buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de Aragón y Cataluña llevan a cabo hoy la tercera jornada de búsqueda. De momento, no hay indicios sobre su paradero.

Al equipo de rescate se han sumado hoy buceadores de Madrid. Se están utilizando todos los medios posibles para localizar al militar, incluidos un robot y cámaras subacuáticas. La profundidad del embalse, que en algunos puntos alcanza hasta 72 metros, está suponiendo una dificultad añadida para los especialistas. 

El Ejército de Tierra no ha dado detalles sobre las circunstancias del incidente, pero sí se sabe que el suboficial realizaba buceo nocturno. La falta de visibilidad y la inexperiencia podrían estar detrás del suceso. Pero aún se tienen que esclarecer las causas.

Tres días sin Mario

El primer aviso por la desaparición de Mario fue emitido a las 3 de la madrugada del lunes al martes. Dos horas después, el GEAS de Aragón ya estaba en el embalse para iniciar la búsqueda con cuatro buceadores. Luego se incorporó el grupo de Cataluña.

Durante la primera jornada se hicieron cuatro inmersiones hasta que se fue la luz del sol. El miércoles a primera hora se reanudaron las tareas, con cinco miembros del GEAS de Huesca y los tres de Barcelona. Pero la jornada de ayer también acabó sin éxito, y esta mañana se han reanudado las labores.

Los buceadores solo pueden descender a 50 metros con aire, pero algunos puntos llegan a profundidades de 72 metros. En esas partes, los expertos utilizan cámaras de visión subacuática y un robot rastreador. Al no saber dónde se perdió, realizan una batida desde la orilla hacia el interior.

Un operativo lleno de dificultades 

El pantano se encuentra ahora al 70% de su capacidad, y lo único que se sabe es que fue cerca de la presa. La visibilidad no está siendo un problema, pero sí el frío. La prioridad es encontrar a Mario cuanto antes, pero siempre protegiendo la seguridad de los buceadores que participan en las labores de rescate.

“En caso de que localizásemos algún indicio, o al desaparecido, serán los buzos de Madrid los que encargados de recuperar el cuerpo. Vienen con material específico, con una mezcla de gases, y con conocimientos de buceo técnico”, ha informado el director del operativo.

El suboficial desaparecido es natural de Málaga y reside en Melilla. La Comandancia General de Melilla informó a los familiares de lo sucedido inmediatamente, y se puso a disposición de sus seres más allegados. Ahora cruzan los dedos esperando el milagro.