Emily Robison

Muere una joven de 22, semanas después de parir: su esposo señala al culpable

El coronavirus acabó con la vida de esta madre

Emily Robinson era una chica de apenas 22 años. Estaba atravesando por uno de los momentos más dulces de su vida. Apenas tres semanas antes de su fallecimiento había sido madre.

Dio luz a un bebé que todavía permanece ingresada en el hospital. Tendrá que crecer con la única compañía de su padre

Emily falleció a consecuencia del coronavirus. En cuestión de unas semanas el virus se la llevó por delante. Eso ha provocado la reacción de su marido, que cuenta que a partir de ahora va a tomarse más en serio el COVID-19.

Eric está destrozado y no consigue levantar el ánimo. Explica que desde que "falleció ha sido un flujo constante de rabia, tristeza e incomprensión". De hecho no se cree todavía la muerte de su esposa.

Sanitarios trasladando a un paciente con covid
Todavía tendrán que pasar semanas para ver una mejora en los hospitales | María José López / Europa Press

 

Cree que fue un error haberle hecho casos a los datos falsos que circulan en las redes sociales respecto a las vacunas del coronavirus. De haber actuado de otra manera sabe que la joven posiblemente estaría viva.

"Había visto películas en las que ocurría esto, y lo temía desde hace mucho tiempo. Pero todavía no parece real", añade abatido.

Le sigue dando muchas vueltas a la cabeza, pero no encuentra respuestas a todo lo sucedido. "Algunos días estás bien con ello, y estás bien durante una hora, 10 minutos. Sin embargo, luego vuelves directamente a no entender nada, preguntar y enfadarte", apunta.

Foto de la pareja
Emily Robison con su marido antes de fallecer. | Cedida

El marido de la chica muerta se prepara para traer a casa a la pequeña. Mientras tanto, aprovecha para mandar un mensaje a los negacionistas. Recalca que no es ninguna broma todo lo relacionado con la vacunación y el COVID-19.

En su opinión ha habido demasiada desinformación. "O se vacunan lo más rápido posible o se lo toman en serio, porque esto es súper mortal", recuerda.

Sostiene que su caso es el mejor ejemplo. "Si yo y mi mujer lo hubiéramos tomado en serio, ella todavía estaría aquí", añade el chico, todavía roto por el dolor.

La situación que tendrá que afrontar Eric a partir de ahora tampoco será nada sencilla. Le tocará hacer de padre soltero, pero deberá, además, sufragar todos los gastos médicos. También soportar el coste que implica contar con una criatura tan pequeña.

El bebé se recupera del coronavirus

En vista de esto, los vecinos han decidido movilizarse. La enfermera Ashlee Schwartz ha puesto en marcha una campaña de recaudación en GoFundMe para abonar el tratamiento la niña. Está en la Unidad de Cuidados Intensivos recuperándose del coronavirus tras ser contagiada por Emily.

Con este tipo de gestos trata de concienciar a la gente sobre la necesidad de vacunarse contra el coronavirus. No solo se ha perdido la vida de la madre, el bebé también se encuentra en una situación crítica. Ya son varias semanas las que lleva hospitalizada, sin apreciar grandes mejorías.

Imagen de varios sanitarios en el Hospital Enfermera Isabel Zendal de Madrid el 22 de febrero del 2021
Sanitarios atendiendo a un paciente con coronavirus. | Gtres

La sanitaria se mostró muy altruista con el joven padre. "Solo espero que, si yo estuviera en los zapatos de Eric, alguien hiciera lo mismo por mí. Simplemente te sientes llamado", contó.

En Estados Unidos todavía hay una corriente contraria a la vacunación. No sienten que el virus resulte tan dañino como demuestran los datos oficiales. De momento ya se contabilizan 736 000 fallecimientos desde que estallara la pandemia. 

Una cifra muy alta que también deja al descubierto las carencias que llegan a tener una parte de la población.

Algunos de ellos apenas disponen de recursos para tratarse. Otros, por contra, le restan importancia al virus, considerándolo como una estrategia de las administraciones.

Las imágenes que dejan los hospitales es una buena prueba de todo lo ocurrido durante el último año y medio.