Un grupo de 3 macacos

Muere la primera persona por el virus del mono b: Los síntomas de esta rara enfermedad

El fallecido se contagió al diseccionar dos macacos

Un veterinario habría sido la primera persona que habría muerto tras un contagio directo del virus del mono b. Se trataría de un investigador chino de 53 años, residente en Pekín. Esta la sería la primera muerte claramente documentada en humanos tras la detección del virus en los años 30. 

El fallecido por el virus del mono b habría tenido contacto directo con primates antes de contagiarse. Según el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, trabajaba en un centro de cría. 

El caso se dio a conocer el pasado 17 de julio, pero se habría producido unos meses antes. El veterinario habría diseccionado a dos macacos muertos por esta enfermedad en el mes de marzo. Se cree que sería entonces cuando se podría haber contagiado. 

Pese a todo, tardó casi un mes en notar los primeros síntomas. Fue entonces cuando empezó a sentir náuseas, vómitos y fiebre. Visitó varios hospitales buscando un diagnóstico antes de perder la vida el 27 de mayo, según recoge el Washington Post

Sus muestras de sangre y saliva habrían llegado a un laboratorio el mes de abril. Fue en este donde los investigadores hallaron evidencias de que había contraído el virus del mono b. Dos contactos estrechos, un médico y una enfermera, habrían dado negativo en las pruebas del mismo. 

Posibles síntomas del virus del mono b

El virus del mono b es también conocido como el virus del herpes b. Se produce especialmente en simios pequeños, pero como se ha visto se puede transmitir a los humanos. Es un virus infeccioso que los científicos, de momento, confirman no parece contagiarse de manera masiva de persona a persona. 

La mayoría coinciden en destacar que la mayoría de afectados se ha producido entre científicos que tienen contactos con primates. Pese a ello, y tras este caso mortal, muchos han pedido que se aumente la investigación sobre el virus del mono b. 

La principal fuente de contagio es a través de arañazos, mordeduras o raspaduras de un mono infectado a un humano. Pero también se puede dar a través de su boca. Sobre todo, si después de tener contacto con ella, la persona toca sus propios ojos, boca o nariz. 

El experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Kobe, Kentaro Iwata destacaba sus principales efectos. Este relataba al medio norteamericano que es un virus que ataca al sistema nervioso central. En los peores casos puede inflamar el cerebro y causar la pérdida del conocimiento. 

Para detectar los posibles casos, hay que saber que los contagiados tiene fiebre y dolor de cabeza. También es habitual el dolor muscular y la aparición de pequeñas ampollas en el cuerpo. 

Hay que prestar especial atención al dolor abdominal y a dificultades para respirar. Son síntomas muy parecidos a otros virus como el Covid-19. Pero hay otros como problemas neurológicos o de coordinación muscular que ayudan a hacer un diagnóstico. 

Pocas infecciones detectadas en humanos pero podría haber más

El virus del mono b fue detectado por primera vez en humanos en 1932. Se tiene constancia de que este primer contagio se produjo desde monos a personas. Desde entonces, los casos reportados son más bien escasos. 

Iwata hablaba de unos cien casos registrados desde este primero. La mayoría entre investigadores de América del Norte. Se le considera un virus extremadamente raro, aunque científicos no descartan que haya habido más casos sin detectar. 

Se cree que puede llegar a tener una mortalidad de un 70% o un 80%. Si bien es cierto que sería principalmente cuando los casos no son confirmados.

En 1997, un investigador de Nueva York murió tras seis semanas por un posible contacto con la enfermedad. Un mono enjaulado le lanzó una gota de líquido en la cara que le entró en el ojo. No se llegó a documentar como un posible caso de virus del mono b.