LA REINA DOÑA SOFIA Y LA PRINCESA LETIZIA ACUDIERON AL RASTRILLO NUEVO FUTURO

'No puedo soportarla': La mujer que la reina no quiere ver ni en pintura

Juan Carlos habría engañado, durante años, a Sofía con Bárbara Rey

Doña Sofía tuvo que soportar durante mucho tiempo las deslealtades de su marido. Los rumores sobre posibles amantes eran constantes. Con el paso de los años, los protagonistas han querido dar un paso al frente y revelar algunos secretos desconocidos sobre Juan Carlos.

Es el caso de Bárbara Rey, que mantuvo una relación con el emérito que se alargó casi durante dos décadas. Solían verse en el chalé que la artista tenía en Boadilla del Monte, donde ella siempre le aguardaba ansiosa. Sentía verdadera pasión por Juanito, que era como le llamaba, recoge en su blog de Lecturas Pilar Eyre.

La periodista, especializada en la Casa Real, conoce como nadie los escarceos amorosos del rey. También los disgustos de Sofía, que asumía como nadie esa situación de infidelidad. Todo por el bien de la institución.

Recuerda un detalle que tuvo Bárbara Rey con Juan Carlos. Durante uno de sus cumpleaños le obsequió con un Rolex Daytona que estaba valorado en 3000 euros de la época. No era una sorpresa para él.

"Si no sabes qué comprarme, mira esto, por favor", le indicó él mientras señalaba la muñeca de Gianni Agnelli en una revista. Mostraba así su aire de caprichoso, al que no se le resiste nada. Le gustaba recibir, pero no era precisamente muy detallista con la actriz, a la que nunca le regaló nada.

La Reina Sofía de Grecia y Dinamarca
La reina Sofía conocía la vida paralela de Juan Carlos. | GTRES

Bárbara Rey se conformaba con ganarse su corazón. Sabía que ocupar el lugar de Sofía era imposible. Estaba al tanto de la relación que mantenían los reyes desde hacía tiempo.

Era inexistente desde que nació Felipe. Así se lo había transmitido Juan Carlos en múltiples ocasiones, llegando a asegurar que "no puedo soportarla". Como es lógico, Bárbara Rey cree su versión y entiende a su amante.

Tiene claro que la relación entre la reina y su marido no era "un matrimonio por amor". Él había seguido la recomendación de su padre.

"Los miembros de las familias reales somos sementales de buena raza y nuestra obligación es perpetuar la especie. Pero sin cambiar de vaca, como los toros bravos", aseguraba. Unos comentarios que resultaban muy molestos a la artista, que los tachaba de machistas.

La periodista recuerda en su blog cómo surgió el amor entre Juan Carlos y Bárbara. Se miraron a los ojos y quedaron enamorados al momento. El rey solo llevaba dos años en el cargo y había puestas muchas esperanzas en él.

Bárbara Rey durante un evento de Livet CL el 17 de febrero del 2020 en Madrid
Bárbara Rey ocupó durante mucho tiempo el corazón del rey. | Gtres

A ello se le añade que Juan Carlos era alto, rubio, lo que consideraban "un guapo sin esfuerzo", como escribió una de sus primeras novias. Siempre le acompañó la fama de seductor. Pero lo que impresionó a Bárbara Rey fue la dosis de tristeza que le inundaba y que transmitía con su mirada.

Sofía estaba al tanto de los escarceos amorosos

Los primeros encuentros de Bárbara Rey y Juan Carlos como amantes fueron en el chalé de un amigo muy cerca de Zarzuela. Trataban de pasar inadvertidos, sobre todo para que Sofía no se enterara. Permanecían dos o tres horas en una habitación, y cuando se cansaban se susurraban palabras de ternura.

Aprovechaban para confesarse secretos de la juventud y ponerse al día sobre sus vidas. El emérito se llegó a hundir en algún momento recordando a sus padres o a su hermano muerto.

El Rey Juan Carlos I y la Reina Sofía
La reina Sofía y Juan Carlos. | GTRES

Aseguran que nunca trataron de esconderse. En realidad, sabían que nadie hablaría de la vida privada del monarca. Podían verse en Barcelona o en alguno de los viajes que tenía programados en su agenda.

La metía en la habitación del hotel y podían pasar toda la noche juntos. Con el paso de los años, la actriz desvela alguno de los temores del rey. Le asustaba quedarse calvo, de ahí que le recomendara ponerse un postizo que llevaría unos cuantos años.

El único deseo de Bárbara Rey era ser única. Estaba muy enamorada, pero era imposible romper el matrimonio entre Sofía y Juan Carlos.