Foto de Lucía Garrido con su hija

Lucía apareció muerta en la piscina: sale a la luz el audio que revela toda la verdad

RTVE estrena el 24 de noviembre un documental que aporta pruebas inéditas sobre el caso

Sicarios colombianos, una finca con piscina, animales exóticos, policías corruptos y una relación tortuosa. Este es el cóctel explosivo que el 30 de abril de 2008 dio lugar al crimen de Lucía Garrido en Málaga. El caso sigue sin resolver, pero un documental en televisión aporta una prueba que podría ser definitiva.

El documental ‘Lucía en la telaraña’ se estrenará en Televisión Española el próximo 24 de noviembre. Lucía Garrido fue hallada muerta con signos de violencia en la piscina en Alhaurin de la Torre hace 13 años. El caso destapó una de las mayores tramas de corrupción policial de la Guardia Civil.

Foto de la pareja
Lucía Garrido y Manuel Alonso mantuvieron una relación | Cedida

Los autores del documental han tenido acceso a material inédito, y muestran un audio de un testigo protegido que revela cómo se fraguó todo. “Tendrá trascendencia judicial”, asegura el director y productor, Tomás Ocaña. La prueba, que ya apareció en el juicio pero que se oía muy mal, vuelve a aparecer ahora para cambiarlo todo.

Apareció muerta en la piscina

La malagueña Lucía Garrido tenía 35 años cuando apareció muerta en la piscina de la finca Los Naranjos. Había muerto ahogada, con un golpe en la cabeza, una puñalada en el cuello y los pendientes arrancados. Su familia siempre defendió que había sido asesinada “por el miedo a que ella destapase todo el pastel”. 

Lucía llevaba meses avisando a su hermana Rosa: “Si me pasa algo quédate con mi hija”. Su pareja, Manuel Alonso, estaba separado y tenía dos hijos de su anterior relación. Con ella empezaron un idilio que dio como fruto una hija y la construcción de una finca en la que él custodiaba los animales salvajes requisados por el Seprona.

Así se fraguó la relación entre Manuel y la Guardia Civil, al mismo tiempo que Lucía se fue apartando de su familia. También entonces empezaron los problemas en el seno de la pareja. A partir de 2007 hubo reiteradas denuncias por parte de ella, que temía que su pareja la matara con las armas de fuego que guardaba en casa.

'Si aparezco muerta...'

Según reveló la hermana de Lucía, Manuel tenía una amante y Lucía decidió poner fin a la relación en 2007. Consiguió que un juez le concediera la custodia de su hija y la finca Los Naranjos. Eso no sentó nada bien a Manuel, que le cortó la luz y el agua y le empezó a hacer la vida imposible para echarla de ahí.

Montaje con foto de víctima y sospechoso
Lucía Garrido, víctima, y Manuel Alonso, sospechoso | La Noticia Digital

“Se compró una casa colindante, daba golpes de madrugada, ella se sentía amenazada”, contó Rosa en El Español. Días antes de morir la llamó: “Si desaparezco, buscadme en la jaula del león”, afirmó. Manuel dejaba a los animales sin comer y ella temía que los dejara sueltos para que hubiera una tragedia. 

En la sentencia judicial consta el testimonio de una vecina, según el cual él la amenazó con echarla de la finca “por las buenas o por las malas, en una bolsa de plástico”. Tras la muerte de Lucía, Manuel recuperó la finca. Y un año después entraron dos narcos colombianos a los que él mató con una escopeta.

La trama que se escondía detrás

El asesinato de los sicarios fue como una revelación para la familia de Lucía. Creen que detrás del cuidado de los animales salvajes se escondía un sucio negocio ligado al narcotráfico. Y entonces empezaron a atar cabos: ¿Por qué la Guardia Civil trató la muerte de Lucía como un suicidio, cuando era evidente que no lo era?

Una operación de la Policía Nacional en 2010 destapó la relación de Manuel con los narcos y algunos agentes corruptos de la Guardia Civil. Según la sentencia de aquel caso, Manuel hacía de enlace para comprar droga en Melilla y entrarla en la península. Su compinche era el teniente Valentín Fernández, responsable de la investigación de la muerte de Lucía. 

Foto del cartel
'Lucía en la telaraña', la serie que se estrena en RTVE | RTVE

De pronto todas las piezas encajaban. Manuel se había lucrado con los negocios sucios en el que estaban metidos agentes corruptos del cuerpo, y que le ayudaron a esconder el crimen de Lucía. Trece años después, todos los acusados fueron absueltos y el asesinato de la malagueña sigue sin resolver.

El último giro del caso

El caso dio un giro con la entrada en escena de Ignacio Carrasco, un agente retirado cuyo empeño ayudó a reabrir el caso. “Existe corrupción policial, tráfico de drogas, sospechamos que también de armas, y pocos quieren que se sepa la verdad”, aseguró. Su investigación privada consiguió atar algunos cabos sueltos.

Cuatro personas fueron procesadas, entre ellos dos guardias civiles y el propio Manuel Alonso. La Audiencia Provincial señaló varios indicios de su participación en la muerte de la joven. La familia de la víctima confía en que el documental ayude a sacar la verdad a la luz.

Según ha revelado el director, la principal dificultad fue precisamente el miedo de los entrevistados a hablar. La intención del autor era arrojar luz a uno de los casos más oscuros de la crónica negra española. “Y cuando abrimos la luz, estaba todo lleno de cucarachas”, concluye.

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